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ALSAN y SustenTS: cooperación tecnológica y sostenibilidad para impulsar el tratamiento de superficies del aluminio en Brasil
La industria del tratamiento de superficies del aluminio se encuentra inmersa en un proceso de transformación acelerada. La creciente presión regulatoria, junto con la necesidad de optimizar la eficiencia de los procesos y responder a nuevas exigencias en materia de sostenibilidad, está redefiniendo no solo la química empleada, sino también la manera en que se gestionan las líneas de anodizado y lacado.
En este escenario, la colaboración entre ALSAN y las compañías Quimidream, Green Palm y Hook —articulada bajo el mensaje común SustenTS (Sustainability in Surface Treatment)— aspira a consolidar una propuesta tecnológica plenamente alineada con las necesidades actuales del mercado brasileño.
Más que una estructura empresarial formal, SustenTS responde a una lógica de cooperación técnica entre entidades independientes. Luiz G. F. dos Santos lo resume de forma sencilla al definirlo como “la cooperación de tres empresas con un mismo mensaje”, una idea que trasciende lo conceptual y describe un modelo flexible, orientado a integrar capacidades sin diluir la especialización de cada actor.
De la colaboración comercial a la integración técnica
La relación entre ALSAN y Quimidream va más allá de una alianza comercial convencional. Surge como respuesta a una necesidad concreta del mercado: trasladar tecnología ya consolidada a un entorno industrial que aún presenta un amplio margen de mejora en términos de control de proceso.
Dentro de este esquema, ALSAN aporta el componente tecnológico —tanto en química como en ingeniería aplicada—, mientras que Quimidream/SustenTS actúa como socio local, encargado de su implantación, adaptación y desarrollo en Brasil.
En esta fase inicial, la cooperación se ha estructurado, en palabras de Luiz, sobre “tecnología de vanguardia, soporte técnico fácilmente disponible y un enfoque comercial proactivo”. No obstante, el verdadero valor de la alianza reside en su capacidad de intervenir directamente sobre la realidad operativa de planta.
Porque, como él mismo subraya, el desafío actual del sector ya no radica únicamente en disponer de soluciones avanzadas, sino en asegurar su desempeño bajo condiciones reales: “El mercado ya no necesita solo productos. Necesita procesos estables, controlados y reproducibles. Ahí es donde realmente se genera valor” comenta Luiz.
Una reflexión especialmente pertinente en el contexto brasileño, donde persisten diferencias significativas en los niveles de automatización y control entre distintas instalaciones.
Un mercado en evolución, exigencia técnica y presión regulatoria
Brasil se consolida como uno de los mercados más dinámicos en el ámbito del tratamiento de superficies, impulsado por sectores como la construcción, la energía o la movilidad. Sin embargo, este crecimiento viene acompañado de una redefinición progresiva de las prioridades industriales.
Luiz lo sintetiza en tres vectores que, a día de hoy, resultan inseparables:
“Sostenibilidad, control de proceso y tecnología de vanguardia ya no son tendencias. Son condiciones necesarias para competir.”
Esta transformación se traduce en cambios tangibles dentro de las plantas: sustitución de tecnologías basadas en sustancias restringidas, mayor rigor en el control de parámetros críticos y una creciente exigencia en trazabilidad.
En este nuevo marco, la sostenibilidad deja de entenderse como un elemento diferenciador para convertirse en un requisito operativo. Sin embargo, su implementación efectiva no depende únicamente de la química empleada, sino de la estabilidad global del proceso.
De ahí una idea que Luiz insiste en remarcar: “Puedes cambiar el producto, pero si no controlas el proceso, no hay mejora real. La sostenibilidad empieza por la estabilidad.”
Tecnología aplicada: estabilidad de proceso y eficiencia operativa
Uno de los pilares de la colaboración reside en la incorporación de soluciones capaces de mejorar el control y la eficiencia de los procesos de tratamiento de superficies.
Tecnologías como ECOAL 20, ALUDOSE y ECODEPURE aportan soluciones concretas para mejorar la estabilidad, el control y la eficiencia de los procesos de tratamiento de superficies.
ECOAL 20 es una tecnología de conversión libre de cromo basada en titanio para el pretratamiento del aluminio. Su formulación genera una capa protectora que mejora la adherencia de los recubrimientos y proporciona una elevada resistencia a la corrosión, incluida la corrosión filiforme. Además, contribuye a optimizar la eficiencia de los procesos, reducir el consumo de productos químicos y energía, y avanzar hacia modelos de producción más sostenibles.
ALUDOSE introduce, por su parte, un elemento determinante en muchas líneas: el control preciso de la dosificación química. La posibilidad de mantener concentraciones estables en los baños reduce desviaciones y permite evolucionar desde un modelo reactivo hacia un control continuo del proceso.
“Cuando consigues controlar la dosificación, dejas de reaccionar a los problemas y empiezas a evitarlos. Ese es el cambio real” resume Luiz.
Finalmente, ECODEPURE aborda uno de los aspectos más críticos del tratamiento de superficies: la gestión del agua. La optimización de los enjuagues, la reducción del consumo y la mejora de la calidad del agua de proceso inciden directamente tanto en la sostenibilidad como en la estabilidad operativa.
Como subraya Luiz, “no son soluciones aisladas. Son herramientas para estructurar el proceso y hacerlo más fiable.”
Juntos en EBRATS 2026. Visibilidad y validación en el mercado
La participación conjunta de ALSAN y Quimidream en EBRATS 2026 supondrá un paso relevante en la consolidación de esta colaboración en Brasil.
Más allá de su dimensión expositiva, el evento se plantea como una oportunidad para introducir una nueva forma de interpretar el tratamiento de superficies en el mercado local.
La expectativa es clara: “EBRATS debe marcar un punto de inflexión. No solo en lo que se ofrece, sino en cómo el mercado entiende la tecnología.”
La hoja de ruta de esta cooperación es ambiciosa: alcanzar una posición de referencia en el mercado brasileño del tratamiento de superficies de aluminio.
“Nuestro objetivo es estar entre los tres principales proveedores”, afirma Luiz, aunque matiza de inmediato que dicho posicionamiento no puede sustentarse exclusivamente en volumen. “Queremos ser reconocidos por aportar valor técnico real. Si no mejoras el proceso del cliente, no estás aportando nada.”
En un entorno cada vez más exigente, será precisamente esa combinación de tecnología, soporte y conocimiento aplicado la que determine qué compañías lograrán consolidarse como referentes del sector.
